SAN JOSÉ PROTECTOR DE LAS VOCACIONES…

JOSE PROTECTOR DE LAS VOCACIONES

 

Las Escrituras revelan que Dios creó un plan de vida utilizando un proyecto muy adelantado, con mucho cuidado y amor.  “Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía; antes que tú nacieras, yo te consagré, y te destiné a ser profeta de las naciones”.  Esto es sorprendente. Dios conocía a Jeremías antes que naciera. Por lo tanto, Dios nos conoce a todos antes de nacer. Si conocer es amar, el plan de Dios es un plan de amor.

Tanto en el Antiguo como en el nuevo Testamento, Dios llamó a los que El quiso y los eligió para ser profetas, sacerdotes y reyes, no porque fueran los mejores, sino porque su santa voluntad así lo dispuso. Dentro de ellos están las personas de José y María, quienes fueron elegidos por el mismo Dios para una gran misión: amar a la segunda persona de la Santísima Trinidad, Jesús encarnado.

¿Cómo nace la vocación del descendiente de David, José? Haciendo referencia al momento en que se enteró del embarazo misterioso de María. ¿Le sorprendió ver a María embarazada? ¿Cómo reacciona José ante ese misterioso acontecimiento? Lc. 1, 19-20. Después  que el ángel se le apareció en sueños, la pregunta de José no fue por qué su prometida no le participó lo que pasaba, sino podemos pensar que José se sintió perplejo y desconcertado, lleno de temor reverencial ante el misterio que intuía y que le desbordaba. José no se creía digno de tan grande regalo, tener como hijo al mismo Dios.

De esta manera, aunque José no era padre natural de Jesús, el Hijo de Dios, a él se le encomendó darle el nombre, lo que era propio del padre o tutor y, por lo tanto, san José se convierte en el hombre elegido por Dios para una confianza muy especial: ser el Custodio del Redentor, de María y del misterio cuyo cumplimiento habían esperado desde hacía muchas generaciones la estirpe de David y toda la “casa de Israel”.

¿Cuál es la vocación de san José? “Entre todas las vocaciones que encontramos en las Escrituras, se pueden notar dos que parecen estar directamente opuestas: la primera, la de los apóstoles; la segunda, la de san José. Jesús es revelado a los apóstoles, Jesús es revelado a José, pero en condiciones completamente contrarias. Es revelado a los apóstoles para anunciarlo a todo el mundo; es revelado a José para callarlo y ocultarlo. Los apóstoles son luz para hacer ver a Jesús al mundo; José es un velo para cubrirlo; y bajo ese velo misterioso se nos oculta la grandeza del Salvador de la humanidad. La vocación de José está por tanto, en que acogió la voluntad de Dios, actuando como esposo de María y padre legal de Jesús, asumiendo las responsabilidades que ese mandato implicaba”.

Con mucha razón el Papa Pio IX después de XVIII  siglos en los que no aparecía la figura  de san José en la iglesia, decide a toda costa hacer que  todas las personas conocieran más a san José, fijando la fiesta y rito del patrocinio de éste gran santo. Declarándolo patrono y protector de la Iglesia Universal y por tanto, como una segura esperanza de la Iglesia y un verdadero protector de todas las personas a las que el mismo Dios a encomendado en sus manos, como en su tiempo, lo hizo con su amado hijo, Jesús.

La iglesia es el mismo cuerpo místico de Cristo, al que san José sigue protegiendo con gran solicitud. Cada persona es una vocación, a cada una de ellas, protege san José. José, siendo el padre legal de Cristo, ve que ese Cristo se prolonga en su Iglesia y siente que todos nosotros los cristianos somos también hijos suyos, estamos bajo su protección, y con el mismo cariño con que cuidaba a su niño Jesús en el taller de Nazaret nos cuida también a nosotros. En este sentido decimos que la Iglesia, que es Cristo, le pertenece a José, nosotros, que somos iglesia, le pertenecemos a José.

El patriarca José, se complace protegiendo a los religiosos, que consagran la vida entera a Dios. José, educó al Sumo y Eterno Sacerdote, y le preparó durante muchos años para su ministerio.  ¿Quien mejor que San José para que proteja a los que serán futuros religiosos y sacerdotes?

San José, también tiene un especial cuidado hacia las religiosas, que disponen su vida entera a Dios por medio de la consagración en pobreza, castidad y obediencia; pues, de la misma manera custodió a la virgen madre. ¿Se puede explicar el milagro de la virginidad de María, sin el amparo y salvaguarda de la virginidad de José?

¿Por qué san José tiene la tarea de cuidar de los matrimonios? Dios le confió a San José una misión excepcional: ser esposo de la Virgen María y padre adoptivo de su Hijo, Jesús, constituyéndose así en el Custodio de la Sagrada Familia. San José es, por lo tanto, el padre que más cerca está de Jesús y de la Virgen.

  • San José ha sido el gran guía y protector de muchos santos, que se han dejado acariciar por sus paternales manos. Tal es el caso de santa Teresa de Ávila, quien es la primera hija de José en la historia. Expresa santa Teresa: “Tomé por abogado y señor al glorioso San José. No me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer. Solo pido por amor de Dios que lo pruebe quien no le creyere y verá por experiencia el gran bien que es encomendarse a este glorioso patriarca y tenerle devoción…”
  • San Francisco de Sales, llegó a amar de la manera más cordial, más tierna y más amorosa ¿Cuál es el secreto de todo esto? El mismo exactamente que el de santa Teresa. San Francisco de Sales era simplemente un hijo muy amado de José, como santa Teresa era su hija.

Muchos han sido los santos que confiaron su vida entera en nuestro santo patrono san José, es el caso de san Pedro Crisólogo, san Bernardino de Siena, san Alfonso María de Ligorio, la misma santa Teresa de Ávila y san Francisco de Sales.

El padre Vilaseca, fundador de los Institutos Josefinos, ha sido uno de los mas grandes protagonistas de la devoción a san José en América Latina. Vilaseca fundó un Colegio Clerical del señor san José, los Misioneros Josefinos y las Hermanas Josefinas, la Asociación universal de san José, la revista “El Propagador de la devoción a señor san José” y muchas otras obras.

Vilaseca mostraba y profesaba un inmenso amor al santo patriarca y por eso deseaba verlo conocido y honrado en todo el mundo. Ese fue el principal motivo de las fundaciones, conocer, amar y propagar la devoción al santo Patriarca, san José.

Tanto el padre Vilaseca, en su tiempo, como nosotros, los misioneros y las hermanas, nos dejamos abrazar  de san José y confiamos nuestra vocación de manera muy admirable a este gran santo.

Los socios y laicos Josefinos también ponen como custodio de sus matrimonios al señor san José; pues, no podrá negar su solícita protección en favor de los que la necesitamos.  Toda la congregación Josefina nos sentimos protegidos, queridos, amparados, fuertes bajo ese patrocinio del gran obrero, del hombre sencillo, José.

San José, es el encargado de velar por Jesús y María y acompañarlos en los momentos más difíciles. Y, por tanto, es quien sigue custodiando, con gran solicitud, a todos aquellos que están dispuestos a escuchar y responder a la llamada de Aquel que en sueños lo llamó  a vivir su historia de amor, su vocación.

 

 

INVOCACIÓN

Guardián de la Familia Santa, permanece con nosotros en nuestras pruebas. Que tus oraciones nos obtengan la fuerza para huir del error y luchar contra los poderes de la corrupción de manera que, en esta vida crezcamos en santidad y después de la muerte nos regocijemos con la corona de victoria. Amén.

Adelante Familia Josefina, pues, san José lo sigue queriendo…

Juan Humberto mj

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5 responses to this post.

  1. Muy interesante reflexión. Me parece que san José es el patrocinador de todas las vocaciones, pues él, junto con María, fueron los primeros en responder al llamado de Dios de ser amigos de Jesús, y qué más amigos suyos que su padre y su madre. ¡Adelante Josefino, pues lo quiere san José!

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  2. Posted by Maria on noviembre 9, 2011 at 9:18 pm

    Apenas estoy empezando a conocer al Sr. San Jose, y dejandome conducir de su mano, pero ya me ha dado dolor por mis pecados. Me ha descubierto cuales son las cosas que me alejan mas de Dios, y me ha guiado hacia libros y personas que me estan ayudando a corregirlo. Gracias San Jose, Gracias

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  3. Posted by José Meza Mena Diacono permanente casado. Arquidióceis Tlalnepantla, México on febrero 12, 2012 at 7:51 pm

    María es la esclava del Señor. José es el siervo de María y Jesús. José es el modelo de matrimonios que tienen como base y cumbre la pureza.- Y también la humildad, que siempre van juntas.
    Pidámosle a Nuestra Madre Matría Santísima, concebida Inmaculada, Madre siempre virgen, Reina del Cielo, que nos preste su inmaculado Corazón para comulgar, para recibir a su Hijo en la Sagrada Comunión y digámosle que estamos seguros que su corazón inmacaulado está acompañado por San José, su esposo purísimo y por sus padres, Señora Santa Ana y Señor San Joaquín… y verán qué hermosa y provechosa Comunión con Cristo.

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  4. Posted by GREGORIO on septiembre 5, 2013 at 3:56 pm

    HOLA, SOY DE MINATITLÁN VERACRUZ, MÉXICO. PARTICIPO COMO PROMOTOR VOCACIONAL Y DOY CLASES DE FORMACIÓN HUMANA, ME GUSTARÍA ESTAR EN CONTACTO PERMANENTE CON USTEDES, DE HECHO CONTACTE A ALGUIEN DEL COLEGIO CRISTOBAL COLON PERO EL ENCARGADO DE PASTORAL AUN NO SE HA COMUNICADO CONMIGO….SALUDOS

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